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8 January 2026
WIMN Statement against US Aggression –
For Sovereignty and Self-Determination in Venezuela and All Nations
The Women in Migration Network (WIMN) opposes the United States attack on Venezuela and calls for an end to all U.S. military actions in that country and elsewhere.
The U.S. attack on Venezuela violates the UN Charter, international human rights law, and U.S. law. It is part of a long history of U.S. military intervention that sows destruction, regional destabilization and lasting human suffering. The U.S. has sidelined diplomacy and disregarded regional and global mechanisms for collective problem-solving, weakening the very systems needed to respond to growing international tensions. The attack not only violates Venezuela’s national sovereignty, but has emboldened the U.S. Administration to threaten other governments, opening the way for other global powers to take similar actions.
War and economic coercion – notably unilateral coercive sanctions – fracture societies, destroy livelihoods, and compel people to flee, only to be met with militarized borders, detention, and criminalization when they seek safety. These same policies erode multilateral institutions and international legal frameworks meant to protect sovereignty, asylum, and human rights. And these policies have gendered impacts. The particular care roles that women often play in households and in the labor force mean that scarcity of goods and incomes, forced displacement, and state-sanctioned violence may create greater or differential risks for women and people of diverse sexual identities–even as systems that protect their rights are being undermined.
The attack on Venezuela and the kidnapping of its President Nicolás Maduro and First Lady Cilia Flores follow months of U.S.-driven anti-immigrant fearmongering alongside more than two years of U.S. coordination and support for genocide in Gaza.
These actions are not isolated or accidental; they are part of a long-standing pattern in which military intervention is used to assert control, protect elite interests, and undermine the self-determination of peoples across the Global South. We oppose these attacks as an illegitimate intervention in Venezuela’s internal affairs. Silence in the face of these attacks would signal to the U.S. Administration that authoritarian forces can continue consolidating power unchecked, eroding democracy in the United States and around the world.
Just like any other nation, the people of Venezuela must have the ability to make their own decisions.
Across Latin America, U.S. military intervention, sanctions, and political destabilization have long contributed to economic hardship, civil chaos and forced migration. Today, the U.S. Administration’s pledge to revive the “Monroe Doctrine” to ensure U.S. “domination” in the Western Hemisphere offers more of the same – including current threats of direct military intervention against Cuba, Colombia and Mexico, as well as threatening seizure of Greenland and issuing statements proposing to make Canada a “51st State”. These are elements of the U.S. “National Security Strategy” which undermines international law and presents a neocolonial approach to foreign relations.
Wars of aggression harm both nations under attack and communities at home, shifting resources from social and economic needs to the military. Authoritarian governments fuel wars abroad, while also carrying out repression, surveillance, and violence domestically. Militarism overseas and state violence in local neighborhoods at home are inseparable – two expressions of the same system.
We stand in solidarity with the people of Venezuela and with all communities resisting U.S. militarism, authoritarianism, and imperial violence. We call for:
- The immediate end to all U.S. military actions in Venezuela
- The immediate release and return to Venezuela of President Nicolás Maduro and First Lady Cilia Flores
- U.S. withdrawal from any imposed political and economic decision-making in Venezuela, including U.S. hands off Venezuelan oil
- An end to the blockade of Venezuelan shipping and the bombing of boats and murder of crew and passengers in the Caribbean and Pacific
- An end to the economic blockade which has paralyzed the Venezuelan economy and intensified out-migration
- Regularization, temporary protective status, and/or other immigration measures by governments of the U.S. and other countries to permit Venezuelans outside their country to remain and work without fear of deportation or expulsion until the situation in their country is safe for their return.
- Rejection of further direct or proxy attacks or economic and political coercion by the U.S. or any other nations, including those in the Western Hemisphere, Iran, and Gaza, among others.
- Adherence of the United States and all/any other nation to the U.N. Charter and to the human rights protected in the Universal Declaration of Human Rights.
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Women in Migration Network (WIMN) is an international network of organizations and individuals that elevates women in migration’s voices, intersectional experiences, and demands, to influence and shape migration policy and feminist advocacy. WIMN brings together women’s, migrant, and human rights organizations, as well as labor and faith-based groups working at national, regional, and global levels towards building a more equitable future.
En español:
8 de enero de 2026
Declaración de WIMN contra la agresión estadounidense:
Por la soberanía y la autodeterminación de Venezuela y todas las naciones
La Red de Mujeres Migrantes (WIMN) se opone al ataque de Estados Unidos contra Venezuela y exige el fin de todas las acciones militares estadounidenses en ese país y en cualquier otro lugar.
El ataque de Estados Unidos contra Venezuela viola la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional de los derechos humanos y la legislación estadounidense. Este ataque forma parte de una larga historia de intervenciones militares de Estados Unidos que siembran la destrucción, la desestabilización regional y el sufrimiento humano. Estados Unidos ha dejado de lado la diplomacia y ha ignorado los mecanismos regionales y globales para la resolución colectiva de problemas, debilitando los sistemas necesarios para responder a las crecientes tensiones internacionales. El ataque no solo viola la soberanía nacional de Venezuela, sino que ha envalentonado al gobierno de Estados Unidos a amenazar a otros gobiernos, abriendo el camino para que otras potencias mundiales emprendan acciones similares.
La guerra y la coacción económica —en particular las sanciones coercitivas unilaterales— fracturan las sociedades, destruyen los medios de vida y obligan a las personas a huir, solo para encontrarse con fronteras militarizadas, detenciones y criminalización cuando buscan seguridad. Estas mismas políticas erosionan las instituciones multilaterales y los marcos jurídicos internacionales destinados a proteger la soberanía, el asilo y los derechos humanos. Y estas políticas tienen repercusiones de género. Las funciones de cuidado que suelen desempeñar las mujeres en los hogares y en la población activa hacen que la escasez de bienes e ingresos, los desplazamientos forzados y la violencia sancionada por el Estado puedan crear riesgos mayores o diferenciales para las mujeres y las personas de identidades sexuales diversas, incluso cuando se están socavando los sistemas que protegen sus derechos.
El ataque a Venezuela y el secuestro de su presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores se producen tras meses de alarmismo antiinmigrante impulsado por Estados Unidos, junto con más de dos años de coordinación y apoyo estadounidense al genocidio en Gaza.
Estas acciones no son aisladas ni accidentales, sino que forman parte de un patrón de larga data en el que se utiliza la intervención militar para afirmar el control, proteger los intereses de las élites y socavar la autodeterminación de los pueblos del Sur Global. Nos oponemos a estos ataques como una intervención ilegítima en los asuntos internos de Venezuela. El silencio ante estos ataques indicaría al gobierno de los Estados Unidos que las fuerzas autoritarias pueden seguir consolidando su poder sin control, erosionando la democracia en los Estados Unidos y en todo el mundo.
Al igual que cualquier otra nación, el pueblo de Venezuela debe tener la capacidad de tomar sus propias decisiones.
En toda América Latina, la intervención militar, las sanciones y la desestabilización política de los Estados Unidos han contribuido durante mucho tiempo a las dificultades económicas, el caos civil y la migración forzosa. Hoy en día, la promesa del Gobierno estadounidense de revivir la «Doctrina Monroe» para garantizar el «dominio de Estados Unidos» en el hemisferio occidental ofrece más de lo mismo, incluidas las actuales amenazas de intervención militar directa contra Cuba, Colombia y México, así como la amenaza de apoderarse de Groenlandia y la emisión de declaraciones en las que se propone convertir a Canadá en el «estado número 51». Estos son elementos de la «Estrategia de Seguridad Nacional» de Estados Unidos, que socava el derecho internacional y presenta un enfoque neocolonial de las relaciones exteriores.
Las guerras de agresión perjudican tanto a las naciones atacadas como a las comunidades de la nación atacante , al desviar recursos de las necesidades sociales y económicas hacia el ámbito militar. Los gobiernos autoritarios alimentan las guerras en el extranjero, al tiempo que llevan a cabo represión, vigilancia y violencia a nivel nacional. El militarismo en el extranjero y la violencia estatal en los barrios locales son inseparables: dos expresiones del mismo sistema.
Nos solidarizamos con el pueblo de Venezuela y con todas las comunidades que resisten el militarismo, el autoritarismo y la violencia imperialista de Estados Unidos. Pedimos:
- El cese inmediato de todas las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela
- La liberación inmediata y el regreso a Venezuela del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores
- La retirada de Estados Unidos de cualquier decisión política y económica impuesta en Venezuela, incluida la no intervención de Estados Unidos en el petróleo venezolano
- El fin del bloqueo de los barcos venezolanos y del bombardeo de embarcaciones y el asesinato de tripulantes y pasajeros en el Caribe y el Pacífico.
- El fin del bloqueo económico que ha paralizado la economía venezolana y ha intensificado la emigración.
- Regularización, estatus de protección temporal y/u otras medidas de inmigración por parte de los gobiernos de Estados Unidos y otros países para permitir a los venezolanos fuera de su país permanecer y trabajar sin temor a la deportación o expulsión hasta que la situación en su país sea segura para su regreso.
- Rechazo de nuevos ataques directos o indirectos o de coacción económica y política por parte de Estados Unidos o cualquier otra nación, incluidas las del hemisferio occidental, Irán y Gaza, entre otras.
- Adhesión de los Estados Unidos y de todas y cada una de las demás naciones a la Carta de las Naciones Unidas y a los derechos humanos protegidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
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La Red de Mujeres en la Migración (WIMN por sus siglas en inglés) es una red internacional de organizaciones y personas que da voz a las mujeres migrantes, sus experiencias interseccionales y sus demandas, con el fin de influir y dar forma a las políticas migratorias y la defensa del feminismo. WIMN reúne a organizaciones de mujeres, migrantes y de derechos humanos, así como a grupos laborales y religiosos que trabajan a nivel nacional, regional y mundial para construir un futuro más equitativo.
STATEMENTS FROM WIMN MEMBER ORGANIZATIONS
Alianza Americas:
“Alianza Americas, a national network of 55+ organizations led by Latin American and Caribbean migrants living in the U.S., condemns the U.S. military operation to arrest and remove Nicolás Maduro from power…”
International Domestic Workers Federation:
“The International Domestic Workers Federation (IDWF) expresses solidarity and condemns recent illegal military actions carried out by the United States in #Venezuela and stands in solidarity with the Venezuelan people during this critical and uncertain moment…”
International Trade Union Confederation (ITUC):
“The International Trade Union Confederation (ITUC) and the Trade Union Confederation of the Americas (TUCA) express their absolute and unequivocal rejection of the military operation carried out today by the government of the United States of America on the territory of the Bolivarian Republic of Venezuela…”
Public Services International (PSI):
“Public Services International (PSI) strongly condemns the US military intervention against the Bolivarian Republic of Venezuela that occurred in the early hours today…”
